jueves, mayo 17, 2007

Que se mueran los feos (menosprecio del cuento popular)

Una de las quejas más habituales de los que somos más bien feos, es que las guapas no nos hacen ni puto caso, que sólo se fijan en la belleza exterior, que son unas lobas superficiales y que en realidad, si nos pelaran, verían lo que es bello.

Lo que ocurre es que, casualmente, a los feos quejones siempre nos gustan las guapas.

La bestia, que tanto protesta, se enamora de la bella por lo buenísima que está y por lo mucho que le ponen sus tetas de silicona, no por lo bien que rellena los crucigramas, y, además, y aquí está lo terrible, termina convirtiéndose en un hermoso príncipe. Shrek, la versión moderna del cuento, le da una vuelta de tuerca al argumento que ni el mecánico de Fernando Alonso: los dos acaban siendo ogros, o sea bestias, o sea iguales. Qué bien.

Y no me digan que lo del patito feo ése no es de juzgado de guardia: el tío no aprende a quererse tal y como es, ni a respetarse, ni nada de eso, sino que, hasta que no vive su particular cambio radical, que lo deja hecho un cisne, no levanta cabeza.

Saquen ustedes sus propias conclusiones, porque así son las cosas en esta perra vida.

16 comentarios:

la novia de gorgola dijo...

la verdad es que cuando te acercas a los 40, a las chicas ya nos da igual si son feos, guapos, calvos, melenudos... Ahora lo que nos importa es que nos puedan mantener. Queremos ser mujeres florero!!!
PD: puedo demandar a mis padres por inculcarme de pequeña ideas sobre la independencia de la mujer? Es que no me avisó que tendría efectos secundarios: hipoteca, letras, demostrar en el curro que vales igual que aquel petardo que siempre cobrará más...

Me encanta tu blog. Un abrazo

michelin dijo...

Un día taba de charla trascendental con los colegas hablando de lo guapu que era una muyer con una espalda bonita, unes manos con dedos largos y estilosus, un cuellín llargu de esos con los que el amigo Drácula haría maravilles..., y uno de mis colegas que taba flipando con la conversación digo, ¿y les tetes,y un buen culo pero de qué coño hablais charranes?.

Pues eso amigo Pirelli, que el problema ye que los homes no podemos ir tol puto día enseñando el rabo que si no...

el ministro dijo...

A los guapos tambien nos van las guapas, sobre todo si sirven de florero, asi que dejate de gorgolas y vente pal ministerio, fiera..

la novia de gorgola dijo...

jajaja como anda tu VISA...abultada??

el ministro dijo...

Digamos que no es lo unico que tengo abultado...

PIRELLI dijo...

Bueno, bueno, bueno. En cuanto uno se descuida le convierten el blog en un mal bar a punto de cerrar. Un poco de seriedad, señores. Y si al final hay untamiento, páguenme al menos mi parte, no sean cafres.

Por cierto, querido Michelín, no todos los rabos son dignos de mostrarse (hay mucho rabo indigno); ya lo dijo el poeta (un tal Girondo):

«Cansado.
¡Sí!
Cansado
por carecer de antenas,
de un ojo en cada omóplato
y de una cola auténtica,
alegre,
desatada,
y no este rabo hipócrita,
degenerado,
enano».

Pues eso. Cuídenseme que anda el tiempo revuelto y somos frágiles.

angel de la guarda dijo...

Pues a mí me han enseñado que la belleza está en el interior ¿o no?

migueli dijo...

Ay angelin, por eso entrabas al baño con una radiografia...

Comisario dijo...

Buenas, y que no se me alborote la parroquia que me parece a mí que hay aquí mucho zorro para tan pequeño gallinero.

Bueno Pirelli, viejo amigo, sabias reflexiones las tuyas; yo no soy de muchas poesías y demás pamplinas, ya sabes que a mí mariconadas las justas, pero me viene a la mente ese dicho popular que es algo así como "la belleza está en el ojo del que mira", que no será de un Quevedo pero también tiene su miga ¿no?

Y cambiando de tema, encerrado como estás, ¿cómo se lleva esa querencia tuya por el sexo débil...? y no me digas que en el talego hay vis a vis y tal porque soy perro viejo y sé cómo os las gastáis por esos lares.

Un saludo.

PIRELLI dijo...

Estamos de acuerdo en algo, comisario: sin duda es usted viejo, y no digamos perro. Ya debería saberlo: aquí dentro me conforto y reconforto cada día con las doce diosas que año tras año pueblan el calendario Pirelli, que decora las paredes de mi celda desde que entré en prisión por primera vez en cuanto cumplí la edad legal para hacerlo, gracias, bien lo sabe, a sus malas artes policiales. Así que, si es tan amable, no me toque más los huevos. Muchas gracias.

migueli dijo...

dale duro, Pirelli, dale duro.

Comisario dijo...

Veo a que a perro flaco todo son pulgas, y con eso me refiero a ti, querido Migueli, que tan buenas horas nos has hecho pasar en comisaría. y Recuerdos a tu señora que... también.

migueli dijo...

Eh oiga, que yo a uste no lo conozco de nada, que no soy ningun macarra, vale? y ademas, a mi señora solo la pego yo, nos han jodido.

angel de la guarda dijo...

Esto, ese calendario de diosas....no estarán desnudas ¿verdad?
¡Pirelli, que así no te ganas el perdón divino! Porque está claro que el humano lo tienes jodido, jodido

Inadaptado Social dijo...

Saludos del Tío Bob! Cómo estas?

ElGolfoAstur dijo...

Un razonamiento muy bueno y real.
ánimo!

Un saludo

PD: gracias por tu aportacion a mi blog