jueves, mayo 24, 2007

Autorretrato

Hoy me ha dado por Machado, ya ven. Allá va mi autorretrato (mucho mejor que el suyo, adónde va a parar):

Mi infancia son recuerdos del barrio de La Elipa
del cruel reformatorio, de celdas de castigo,
de un cura dando palos o un poli que lo flipa;
mi historial es más chungo que el tupé de Postigo.

Ni un Arturo Fernández, ni un conde Lequio he sido
—será porque es a rayas mi traje de faena—,
mas he tenido el gusto, aunque a veces lo olvido,
de abrirle bien las piernas a alguna anabolena.

Hay en mis venas gotas de drogas, sangre y vino
pero mi verso brota del centro de mi falo;
y, más que un hombre al uso que sigue su camino,
soy, en el mal sentido de la palabra, malo.

¿Soy clásico o romántico? Ni puta idea, macho.
Yo sólo sé que os clavo mis versos por la espalda,
que cuando estoy sereno es porque voy borracho,
que le compro a la muerte lo que la vida salda.

Converso con el hombre que siempre me persigue
—que, mira tú por dónde, siempre es un policía—;
y, como Paquirrín, cuando salgo de ligue
termino dando el cante en una mancebía.

Por vivir entre rejas, pagáis todos mis gastos
(es mucho lo que debo por haber sido un vago):
los oros que he robado (aunque ahora pinten bastos),
la celda donde habito y el váter donde cago.

Y en cuanto al fin me suelten con la condicional
y vuelva a las andadas, si un día me encontráis
–navaja en mano– cuando entráis en el portal,
no seáis chungos: dadme todo lo que tengáis.

Pues eso.

5 comentarios:

migueli dijo...

pirelli, macho, esta vez te has superao

el ministro dijo...

Casi me conmueves, Pirelli, deberías ir de gira con Sabina y Aute (vaya par de puteros), podeis hacer el Tour Prisiones 2007... Y en Alhaurín de La Torre subis al carro a la tonadillera...

angel de la guarda dijo...

Sniff, escribiendo cosas así haces que me sienta orgulloso de ser tu Angel de la Guarda Pirelli.
¡Eres todo un po(rr)eta carcelario!

paquirrín dijo...

Mama, que el Pirelli ha vuelto a meterse conmigo

la folclórica de las largas patillas dijo...

Déjame al niño, eh, déjame al niño que te arreo. Julián, dile algo a este tío, que se me envenena el alma, se me envenenaaaaaa