lunes, abril 16, 2007

Lagarto, lagarto

Miren que nunca he creído yo en esto de las maldiciones, que siempre me he reído con la boca muy abierta de quienes se tragan todos esos cuentos y se estremecen cuando una gitana enrabietada les dice a grito pelado «¡que los pelos se te vuelvan serpientes!» y consuman rituales increíbles para volver a la normalidad (desde un cruce de dedos hasta la quema enajenada de fotografías y cabellos de algún pariente cercano). Miren que siempre he dicho que mal rayo parta a quienes creen en todas esas patrañas.

Pero resulta que unos seis años atrás, Carapetardo, un agonías de rasgos explosivos con quien compartí chabolo en el Centro Penitenciario El Acebuche de Almería (carretera Cuevas-Úbeda, kilómetro 2,5), me lanzó un maleficio de los buenos. Descansábamos en la celda, tumbados en las literas, cuando me dijo envalentonado, mientras terminaba de cortarse la uña del dedo gordo del pie derecho: «Así que no crees en estas cosas, ¿eh, Pirelli?. Pues yo puedo conseguir que cambies de opinión...». «¿Ah, sí?», contesté desafiante, «¿y cómo lo vas a hacer? ¿Me convertirás los pelos en serpientes?». «No es fácil», dijo, «estás calvo como una avellana. Bastará con que te diga lo siguiente: cada vez que levantes la tapa del váter, te acordarás de mí» –concluyó lanzando al aire el cerco redondeado y negro de otra de sus uñas.

Y, maldita sea, a pesar de lo que me reí entonces, que me aspen si aquella no resultó ser una maldición de lo más efectiva. Precisamente vengo del retrete y, una vez más, no he podido evitar acordarme de Carapetardo. Así que el tío mierda lo consiguió finalmente. Lo que no sabe es que su maldición se ha ido acrecentando con los años. Ahora, cada vez que levanto la tapa del váter no solo me acuerdo de él: me acuerdo también de todos sus muertos. «Lagarto, lagarto, macho: lagarto, lagarto».

4 comentarios:

El ministro dijo...

que chungo el carapetardo ese, espero no acordarme yo de él a partir de ahora cuando vaya al wc...

Anónimo dijo...

Bie todo bien..

Souto dijo...

YA YA

PIRELLI dijo...

Nada como una discusión metafísica de alcance… Saludos a todos.