martes, abril 03, 2007

La fiesta

Está decidido: celebrarán una gran fiesta el día en que me muera. No es que tenga previsto morirme en breve, mala cosa sería, pero cuando uno ha llevado la vida que yo he llevado, no debe descartar la idea de palmar de repente.

Lo he dejado todo preparado: dos mil euros como dos mil soles a beneficio de algunos de mis colegas más audaces; un último regalo para quienes no han tenido tanta prisa.

Sólo hay un problema: desde que he tomado esta decisión, cada vez que me doy la vuelta siento la mirada afilada de mis amigos clavándoseme maliciosamente en el cogote.

No es que me agrade la situación, ni mucho menos, pero no puedo culparles: al fin y al cabo, una fiesta es una fiesta.

1 comentario:

Guedapa dijo...

Fiesta, fiesta!!!