jueves, abril 05, 2007

Un país lleno de viejos

Disertábamos el otro día en el patio sobre una noticia que alguien había oído por ahí, según la cual en el año 2050 uno de cada tres españoles tendrá más de 65 años.

Mientras casi todos estábamos de acuerdo en lo bien que nos vendrá en el futuro la experiencia acumulada por un tercio de los españoles, El Chutas, un primavera incoloro que cumple condena por un mal asunto de drogas (como la mayor parte de los que pueblan el módulo), meneaba la cabeza, imaginando un país lleno de viejos. Levantó su mirada de polen y se quitó la baba reseca de los laterales de la boca para decir que qué se podía esperar de una sociedad tan anciana, que menudo desastre que le esperaba a España y que no sabía adónde íbamos a llegar a ese paso.

El Abuelo, un gitano sabio que nos consuela con sus cavilaciones, le dijo que parara el carro, que a ver cuántos años creía que iba a tener él en el 2050.

Entonces El Chutas hizo cálculos: disparó uno a uno sus dedos de las dos manos hasta que, unos minutos más tarde, halló por fin el resultado de aquella operación, no tan básica para él: «¡Joder, setenta y cinco años, macho!», dijo a gritos llevándose las manos a la cabeza. No se puso pálido porque hay un tono de blanco (el de su piel) que no se puede aclarar. Se quedó pensativo un buen rato, rumiando la mala sombra de los mayores, la tragedia de que no se les preste atención ni se les tenga en cuenta para nada. Debió de verse a sí mismo encerrado en un asilo (esa sala de espera que precede al hoyo), sin más cariño que el del asistente que fuera de cuando en cuando a limpiarle los calzones, porque la cara que puso fue todo un poema.


Luego, levantó las cejas de un golpe, como alumbrado por una fantástica bombilla, y, con una sonrisa que le doblaba la boca, dijo eufóricamente: «Qué narices, con todo lo que me he metido en estos años, no llego a los setenta ni de coña. ¡Que se jodan!». Nadie volvió a sacar el tema. Para bien o para mal, las cosas en el talego son así.

2 comentarios:

dayuri dijo...

Hay varias frases que me vienen a la cabeza a cuenta de esta entrada... una de Keynes, el Economista celebérrimo. En economía todas las teorías distinguen entre el corto y largo plazo, sin embargo lsa teorías de Keynes casi sólo atienden al corto plazo. Aclarando su postura, en uno de sus libros el amigo John escribió; "in the long term, we are all dead".
Otra es aquella que se decía en el senado romano "¿Qué seremos dentro de 100 años? ¡¡¡Lo mismo que hace 100!!!". Y acto seguido, (nunca entendí por qué...) se ponían a trabajar.

Un abrazo Juliooooo!!!!

abelardo

PIRELLI dijo...

Efectivamente, “a largo plazo, todos calvos”. Yo, Pirelli, en un alarde prodigioso de anticipación, ya lo estoy. Gracias por deleitarnos con el primer comentario del blog. Más abrazos.